Policiales

Condenaron a ocho años de prisión al suboficial Toledo por liderar una banda policial dedicada al robo de droga y torturas en Rosario

El tribunal federal sentenció al agente de las PAT tras comprobarse que el grupo utilizaba picanas eléctricas, robaba botines de narcotraficantes y montaba operativos cinematográficos para encubrir sus delitos.

+Santa Fe

El suboficial Guillermo Toledo, integrante de la Policía de Acción Táctica (PAT) de Santa Fe, fue condenado este martes a ocho años de prisión efectiva y once de inhabilitación absoluta. La sentencia, dictada por los jueces Otmar Paulucci, Elena Dilario y Germán Sutter Schneider, lo señala como el cabecilla de una organización criminal integrada por uniformados que operaba bajo el amparo de su cargo público para cometer robos, torturas y narcotráfico.

El caso, que la fiscalía describió como una muestra de «sadismo inusitado», salió a la luz tras un violento operativo ilegal realizado el 13 de agosto de 2024 en el barrio Belgrano de Rosario. Los delitos imputados incluyen privación ilegítima de la libertad, violación de domicilio, torturas (vejaciones y apremios), falsificación de documento público y comercio de estupefacientes agravado.

Un operativo ilegal con «puesta en escena»

La investigación federal determinó que Toledo y su grupo, denominado «Alfa», irrumpieron sin orden judicial en una vivienda de calle Forest al 5600. Allí, los agentes redujeron a una familia, amenazaron con drogar a menores de edad y utilizaron una picana eléctrica portátil para obligar a los ocupantes —vinculados al narcotráfico— a entregar el dinero y la droga que acopiaban.

El botín robado por los policías consistió en:

  • 15 kilos de cocaína de alta pureza (superior al 85%).

  • 50.000 dólares en efectivo.

  • Armas de fuego (incluidos fusiles FAL y granadas) y vestimenta.

Para encubrir el robo, los policías montaron una fachada legal: llamaron al 911 denunciando un hallazgo «en flagrancia», convocaron a testigos que permanecieron con cascos de moto puestos para no ser identificados y permitieron que canales de televisión transmitieran en vivo el supuesto «golpe al narcotráfico». Sin embargo, solo declararon el secuestro de medio kilo de cocaína, quedándose con el resto para su comercialización personal.

Pruebas irrefutables: selfies y chats sádicos

El peritaje del teléfono celular de Toledo fue determinante. En el dispositivo se hallaron mensajes de WhatsApp donde los agentes celebraban las torturas. «Quiero ver la picana en acción», escribió el suboficial Jesús Balais antes del hecho. Toledo, por su parte, enviaba fotos de sus víctimas golpeadas a su pareja con frases como «el palo como evangelio».

Incluso, una selfie del propio Toledo permitió confirmar el robo de objetos personales: el policía se fotografió en la escena del crimen con una daga de empuñadura celeste (perteneciente a uno de los narcos) asomando de su chaleco táctico, una pieza que nunca fue asentada en el acta oficial.

El «efecto derrame» y la impunidad policial

La justicia destacó que Toledo actuaba como un «pedagogo de la ilegalidad» para los agentes más jóvenes, aprovechando las pésimas condiciones laborales y su antigüedad para normalizar la violencia. El grupo no solo robaba a narcos pesados —poniendo en riesgo su propia vida ante posibles venganzas— sino que también humillaba a menores de edad en los barrios, registrando en video cómo golpeaban a niños por pura diversión.

Además de Toledo, otros seis agentes ya recibieron penas de entre 2 y 7 años de prisión en juicios abreviados:

  • Jesús Balais: 7 años.

  • Fernando Ferreira: 6 años y medio.

  • Iván Schneider y Gerardo Pérez: 4 años y medio.

  • Sergio Robledo: 3 años y medio.

  • Miguel Aguilar: 2 años.

Este fallo cierra un capítulo oscuro de la policía provincial, donde la supuesta lucha contra el narcomenudeo fue utilizada como pantalla para que funcionarios públicos se convirtieran en los propios distribuidores de la droga que decían combatir.

Agente Condenado Pena de Prisión Rol en la Banda
Guillermo Toledo 8 años Líder y organizador
Jesús Balais 7 años Coautor y proveedor de la picana
Fernando Ferreira 6 años y medio Coautor
Familiares de Toledo Imputados Venta de la droga robada en Santa Fe