En el marco de los operativos conjuntos coordinados entre el Ministerio de Seguridad de la Nación y las fuerzas provinciales para desarticular las bandas mixtas del crimen organizado, el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) comandó un riguroso dispositivo de custodia para trasladar a Andrés Raúl Acosta, alias «Plin». El sujeto era considerado un objetivo de altísima prioridad, al punto de integrar de forma fija la lista de los diez prófugos civiles más requeridos por la justicia santafesina.
Contra Acosta se encontraba activo un pedido de captura internacional que incluía el ofrecimiento público de una recompensa de 25 millones de pesos para quien aportara datos certeros sobre su paradero. Los cargos penales que enfrenta en la justicia ordinaria contemplan los delitos de tenencia ilegítima de armas de fuego de guerra, asociación ilícita en carácter de coautor y la comercialización sistemática de estupefacientes bajo la modalidad de narcomenudeo.
La localización y posterior detención del sospechoso fue el corolario de meses de tareas de inteligencia criminal, seguimientos encubiertos y cruce de datos informáticos ejecutados de manera coordinada por efectivos de la PFA, la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales de la Provincia de Santa Fe (CIOPE) y la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). Los agentes federales lograron interceptar al prófugo en el preciso instante en que intentaba retirarse de un conocido establecimiento nocturno situado en el corazón del barrio porteño de San Telmo.
El expediente judicial que tramita las acciones del detenido está bajo la órbita de la Unidad Fiscal Especial de Homicidios de la Fiscalía Regional de la Segunda Circunscripción del Ministerio Público de la Acusación (MPA) con asiento en Rosario, cuya dirección técnica ejerce el fiscal Patricio Saldutti. Debido a la complejidad del entramado delictivo, las pesquisas cuentan con el soporte especializado de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR).
De acuerdo con las evidencias recolectadas en el dictamen acusatorio preliminar, «Plin» Acosta cumplía funciones jerárquicas dentro de una célula delictiva que operaba de manera satelital y con estrechos vínculos logísticos con la violenta organización criminal conocida en el submundo delictivo como «Los Menores», con fuerte presencia en las barriadas periféricas de la región sur.
Atendiendo al elevado perfil de peligrosidad que ostenta el imputado y ante el riesgo latente de posibles intentos de rescate, las jefaturas policiales ordenaron un imponente convoy de traslado terrestre dotado de vehículos blindados y grupos de asalto táctico. Las unidades custodiaron el trayecto desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta su destino final de reclusión, donde en el transcurso de las próximas horas Acosta será sometido a la correspondiente audiencia de control de detención e imputación formal.







