La cuenta regresiva para el ansiado debut de la Selección Argentina en la Copa del Mundo continúa entregando noticias sumamente alentadoras para el cuerpo técnico y los millones de fanáticos. El arquero titular Emiliano «Dibu» Martínez dio un paso fundamental en su proceso de rehabilitación al dejar atrás el yeso que protegía su mano derecha, lo que le permitió volver a calzarse los guantes y reincorporarse a los trabajos específicos junto al resto de los guardametas del plantel.
Luego de someterse a una exhaustiva evaluación clínica, los profesionales médicos de la delegación determinaron que era el momento oportuno para retirarle la rigurosa inmovilización. El marplatense arrastraba este contratiempo desde la fractura sufrida en el dedo anular derecho, una lesión que se produjo durante la entrada en calor previa a la final de la Europa League que disputó con la camiseta del Aston Villa. Los últimos estudios de alta complejidad ratificaron que la consolidación ósea se encuentra dentro de los parámetros estipulados, habilitando una etapa de exigencias físicas progresivas.
Durante la sesión de entrenamiento formal, el referente del arco argentino volvió a tomar contacto directo con el balón por primera vez desde el incidente en Europa. Aunque en los movimientos iniciales se lo percibió con lógicas precauciones, con el transcurrir de los minutos el futbolista recuperó la confianza habitual y completó la totalidad de la rutina sin registrar dolencias ni molestias en la zona afectada.
El plan de trabajo diseñado para el arquero estuvo estrictamente enfocado en reactivar la sensibilidad y los reflejos. En el primer bloque de la práctica realizó ejercicios de coordinación visual y motriz utilizando pelotas de tenis, prestando especial cuidado a los impactos en su mano derecha. Posteriormente, se integró a los trabajos de campo con las pelotas oficiales del certamen internacional, siempre monitoreado de cerca por los especialistas del cuerpo técnico.
Los colaboradores cercanos al entrenador transmitieron absoluta tranquilidad respecto de su evolución. De no mediar ningún inconveniente de fuerza mayor en las jornadas venideras, el futbolista surgido en Mar del Plata será el encargado de custodiar los tres palos en el trascendental compromiso del próximo martes ante el combinado de Argelia, en lo que marcará el estreno oficial del campeón defensor en la competencia.
La recuperación obligó a trazar una estrategia diferenciada desde el desembarco de la delegación en suelo norteamericano. El arquero debió realizar tareas aeróbicas, movimientos utilizando prioritariamente sus pies y ejercicios atajando con un solo brazo, quedando al margen de los encuentros amistosos preparatorios ante Honduras e Islandia, donde Juan Musso, Santiago Beltrán y Gerónimo Rulli sumaron minutos de rodaje.
Con el alta médica preliminar y la utilización de un vendaje elástico meramente protector, el panorama de cara al estreno es óptimo. El jugador saltará al campo de juego exactamente 27 días después de haber padecido la fractura, un tiempo récord que inicialmente encendió las alarmas pero que finalmente le permitirá liderar desde el arranque la defensa de la corona del mundo obtenida en Qatar.







