La paritaria docente en Santa Fe ha entrado en una nueva fase de conflicto. Después de que Amsafé rechazara la última oferta salarial y anunciara un paro de 24 horas, el gobierno provincial declaró que no modificaría la propuesta y descontaría el día no trabajado.
Fabián Bastía, ministro de Gobierno, comentó en una entrevista radial que la oferta representaba el máximo esfuerzo del Estado provincial, actuando de manera responsable en función de los recursos fiscales disponibles. “Se ofreció lo máximo que podía el Estado provincial, actuando responsablemente en función de los recursos fiscales, tomando previsiones y todas las hipótesis que los analistas ponen sobre la mesa”, señaló Bastía.
Añadió que la propuesta había sido comprendida y aceptada por los gremios de la administración central, ATE y UPCN. “Si Amsafé u otros gremios no lo comparten y deciden ir al paro, nosotros vamos a descontar el día. Es una política de Estado: día no trabajado, día no pagado”, sostuvo el ministro.
La oferta del gobierno incluía un aumento del 9,95 % para el trimestre de julio a septiembre, distribuido en tres tramos: 4,5% en julio, 3% en agosto y 2,45% en septiembre. Sin embargo, Amsafé rechazó esta propuesta y convocó a un paro de 24 horas para el miércoles 7 de agosto. El gremio de docentes privados, Sadop, discutirá la oferta en una asamblea el lunes.
“El Estado no es solo pagar sueldos activos y pasivos; el sector público no es solo atender la política salarial. Creo que tenemos que salir de esa mediocridad. Creer que solamente estamos para discutir y para funcionar con la variable ‘política salarial’, con todas las demandas del sector público que tenemos, con todas las necesidades que tenemos, evidentemente es un error. Nosotros tenemos obligación con todos los santafesinos”, concluyó Bastía, enfatizando que el enfoque del Estado debe ser más amplio que solo la política salarial.
La inflexibilidad del gobierno respecto a la propuesta salarial ha generado una fuerte reacción entre los docentes. Mientras que ATE y UPCN aceptaron el acuerdo, la negativa de Amsafé y su decisión de ir al paro refleja una profunda insatisfacción con las condiciones ofrecidas. El llamado a huelga subraya la persistente lucha de los docentes por mejoras salariales y mejores condiciones laborales.
Este conflicto pone de manifiesto las tensiones subyacentes entre el gobierno provincial y los gremios docentes. A medida que el paro se aproxima, se espera que las negociaciones continúen siendo tensas, y que ambas partes busquen una resolución que equilibre las demandas de los docentes con las limitaciones presupuestarias del Estado.
El panorama actual en Santa Fe es un ejemplo claro de las complejidades inherentes a la negociación salarial en el sector público, donde las necesidades de los trabajadores y las restricciones fiscales del Estado deben ser equilibradas cuidadosamente. Con el paro programado para el 7 de agosto, la atención está puesta en cómo evolucionarán las negociaciones y cuál será el impacto de las decisiones tomadas por ambas partes.







