La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) manifestó su preocupación por la contracción del mercado interno y la paulatina pérdida de puestos de trabajo, factores que impactan de manera directa en el nivel de ventas minoristas. El titular de la entidad, Ricardo Diab, señaló que el proceso de ordenamiento fiscal y desaceleración inflacionaria está generando un costo severo sobre las pequeñas y medianas empresas.
De acuerdo con el análisis de la dirigencia empresarial, la caída de la demanda responde a un efecto dominó entre las distintas ramas productivas. La pérdida de empleo en el sector industrial reduce la cantidad de consumidores activos en el comercio minorista, lo que retroalimenta la baja en los pedidos de manufacturas y debilita la dinámica general de la economía.
A este panorama se suman el estancamiento de las herramientas de financiamiento, la persistente presión impositiva en los tres niveles de gobierno y la proliferación de mercadería ingresada por vías informales, factor calificado como competencia desleal para el comercio formalizado.
Ejes del diagnóstico sobre la coyuntura del sector
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Límite en los precios y promociones: Se indicó que los márgenes de ganancia se encuentran al límite, por lo que resulta inviable profundizar los descuentos o bajas de precios sin comprometer la estructura de costos operativos y la sustentabilidad del negocio.
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Estimulación del consumo vía crédito: Se planteó que la alternativa para reactivar las ventas requiere la implementación de planes de financiamiento en cuotas con tasas moderadas, aunque se reconoció la complejidad de conciliar este instrumento con las metas oficiales de control de la inflación.
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Reclamo de alivio fiscal: CAME enfatizó la necesidad de encontrar un punto de equilibrio entre los objetivos macroeconómicos y la instrumentación de medidas de alivio tributario y crediticio para sostener al entramado pyme regional y nacional.







