En un mensaje televisado de menos de diez minutos, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se dirigió este domingo a la ciudadanía para sentar una postura firme tras los graves disturbios y saqueos registrados durante las protestas nacionales del sábado. Con un tono tajante, el jefe de Estado repudió los focos de violencia desatados en distintos puntos del país y advirtió que la Justicia actuará con todo el peso de la ley sobre los responsables.
«Quienes saquearon deberán pagar por los daños, y quienes buscaron derrocar la República deberán rendir cuentas», aseveró el mandatario galo, al tiempo que calificó los episodios de violencia como incompatibles con el orden democrático. Las manifestaciones, que habían sido convocadas por entidades sindicales, agrupaciones estudiantiles y sectores alineados con el histórico reclamo de los «chalecos amarillos», derivaron en duros enfrentamientos que dejaron un saldo provisional de más de 2.000 detenidos, 500 agentes de seguridad lesionados y más de 1.500 comercios vandalizados.
Elementos radicales y el balance de la jornada
Durante su alocución, el titular del Palacio del Elíseo remarcó la necesidad de separar la protesta social de las acciones delictivas planificadas:
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Grupos insurreccionales: Macron atribuyó la escalada de violencia a la infiltración de «elementos insurreccionales de grupos radicales de extrema izquierda, acompañados por numerosos delincuentes», asegurando que la intencionalidad de estos sectores excedió los reclamos sociales de origen.
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Condena tajante: «Esta noche, todos sentimos ira y vergüenza», manifestó el presidente al sostener que «nada justifica» la destrucción masiva registrada durante el fin de semana.
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Diferenciación de reclamos: No obstante la dureza del discurso, el mandatario hizo una clara distinción entre aquellos ciudadanos que salieron a las calles con «reivindicaciones legítimas» y los grupos organizados que se dedicaron a vandalizar instituciones públicas e infraestructura privada.
El gobierno francés desplegó operativos especiales de seguridad en las principales capitales de departamento para evitar nuevos desbordes y garantizar la preservación de los espacios comerciales e institucionales de cara a los próximos días.







