La Finalissima entre Argentina y España sigue sumando capítulos de tensión, esta vez fuera de la cancha. Luego de que se confirmara la suspensión definitiva del encuentro que enfrentaba a los campeones de la Copa América y la Eurocopa, el titular de la Conmebol, Alejandro Domínguez, no ocultó su fastidio y lanzó una declaración que recorrió el mundo: “Argentina es bicampeón de la Finalissima”.
En un tono irónico y visiblemente molesto por la actitud de la federación europea, el dirigente paraguayo sugirió que, ante la negativa de España de presentarse a jugar, la Albiceleste debería ser considerada ganadora por walkover.
Los motivos de la cancelación
A pesar de que ambas confederaciones tenían la intención inicial de disputar el trofeo en terreno neutral, las negociaciones encallaron por cuestiones de calendario:
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Sede fallida: Originalmente el partido estaba programado para el 27 de marzo en Qatar.
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Propuesta de Italia: La AFA y Conmebol aceptaron mudar el encuentro a suelo italiano, pero solicitaron postergar la fecha del 27 al 31 de marzo.
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Negativa Europea: España no aceptó el cambio de día, lo que derivó en la caída definitiva del evento.
“La Finalissima no tuvo el final que queríamos. Estábamos listos para jugar en cancha chica, grande o donde sea”, disparó Domínguez en diálogo con Radio La Red.
El «Bicampeonato» administrativo
La frase de Domínguez alude a que Argentina, al ser el vigente campeón tras vencer a Italia en 2022, revalidaría el título automáticamente si se aplicara el criterio de incomparecencia del rival.
| Situación | Detalle |
| Campeón Vigente | Argentina (vs. Italia 2022). |
| Rival Ausente | España (Campeón Eurocopa). |
| Postura Conmebol | Malestar por la falta de flexibilidad de la UEFA. |
| Estado Actual | Torneo suspendido sin fecha ni sede. |
Cruces entre dirigentes
La controversia ha generado un distanciamiento evidente entre las máximas autoridades del fútbol sudamericano y europeo. Mientras la Conmebol buscaba jerarquizar el certamen con una nueva edición, la UEFA priorizó los compromisos de su calendario interno, dejando a los fanáticos sin el esperado duelo entre Lionel Messi y las figuras del seleccionado español.
Por ahora, la Finalissima queda en el limbo, con una Argentina que, al menos para Domínguez, retiene la corona «por escritorio» ante la falta de un retador dispuesto a jugar.







