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Crecida del río Paraná: productores aceleran el éxodo masivo de ganado en las islas del Delta

Ante el avance de la masa de agua desde el norte argentino por el fenómeno de El Niño, se puso en marcha un plan de contingencia para evacuar más de 20.000 cabezas de ganado en la zona insular de Victoria

Foto: Gendarmería
+Santa Fe

Las imágenes del vertiginoso aumento en los caudales del río Paraná a la altura de las represas del norte encendieron las alarmas en el sector agropecuario del sur santafesino y el Delta entrerriano. Ante la inminente llegada del pico de la creciente, los productores ganaderos iniciaron un masivo operativo de traslado de hacienda para evitar pérdidas en los rodeos que pastan en el sector insular.

Las islas del Delta abarcan más de 365.000 hectáreas únicamente en la jurisdicción de Victoria (Entre Ríos), representando cerca del 70% de la superficie de dicho departamento. Esta particularidad geográfica convierte a las variaciones del río en una prioridad crítica tanto para la producción privada como para los Estados provinciales.

Operativo de evacuación y retiro de hacienda Desde la Sociedad Rural de Victoria (SRV) informaron que el proceso de retiro de los animales se inició semanas atrás tras articulaciones con los gobiernos provincial y nacional:

  • Avance del traslado: «Entendemos que la mayor parte de lo engordado ya no está en las islas», explicó Eduardo Grimaux, presidente de la SRV, en declaraciones radiales. Detalló que en el territorio insular solo permanecen novillos en tramo final de crianza y rodeos de productores que aún aguardan disponibilidad de superficie en «continente» (tierra firme).

  • Volumen del rodeo: Según los registros de la Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa (Fucofa), la zona insular de Victoria concentra habitualmente unas 20.000 cabezas de ganado en producción activa, sin contabilizar la hacienda que se desplaza de manera informal por terrenos fiscales.

Planes de contingencia y antecedentes La experiencia de ciclos hidrológicos anteriores sirvió de base para organizar la logística actual sin esperar a que el agua rodee a las haciendas. Tras haber iniciado diálogos preventivos hacia fines de 2023, la dirigencia ruralista y las familias ganaderas resolvieron no arriesgar los planteles ante la evolución del clima.

Aunque en la memoria colectiva del sector permanecen las históricas y destructivas crecidas de 1983, 1997 y el ciclo 2006-2007, las estimaciones técnicas actuales proyectan un repunte importante pero controlado. La prioridad del operativo radica en evitar situaciones de hacinamiento en los embarcaderos y garantizar que el ganado llegue a campos continentales con la sanidad correspondiente.