El legislador, Germán Kiczka, fue capturado en la ciudad de Loreto, mientras cenaba. Su hermano sigue prófugo y es buscado intensamente por la justicia.
En un operativo llevado a cabo la noche del miércoles, la Policía de Corrientes detuvo al diputado misionero Germán Kiczka, quien estaba acusado de pedofilia. Kiczka fue hallado escondido en un campo en la localidad de Loreto, situada a aproximadamente 184 kilómetros de la capital provincial.
La captura ocurrió tras semanas de intensa búsqueda, impulsada por una alerta roja de Interpol debido a las graves acusaciones que pesaban sobre él. Kiczka fue detenido mientras cenaba en una vivienda rural en Loreto. En el lugar, las autoridades encontraron una considerable suma de dinero que, según los investigadores, el legislador había estado utilizando para mantenerse prófugo.
Durante el operativo, se encontraron dos automóviles en la propiedad, uno de ellos un Toyota Corolla que Kiczka utilizó para escapar de Misiones cuando se emitió la orden de captura. Además, las autoridades reportaron la presencia de otro hombre en el lugar, quien se sospecha es su hermano Sebastián Kiczka. Este último logró huir rápidamente en uno de los vehículos, intensificando la búsqueda por parte de las fuerzas de seguridad. La policía local también sospecha que la propiedad donde se encontraba el diputado podría tener vínculos familiares con Kiczka.
La detención de Germán Kiczka se produjo después de que la justicia de Misiones emitiera una orden de arresto el 22 de agosto, la cual no se pudo ejecutar en ese momento debido a que el diputado se dio a la fuga. Los hermanos Kiczka están acusados de abuso de menores, cargos que surgieron a partir de allanamientos en la ciudad de Apóstoles. Durante estas intervenciones, la policía incautó teléfonos celulares, pendrives y notebooks que contenían material altamente comprometedor, incluyendo imágenes de abusos sexuales, incestos y zoofilia vinculados a menores de edad. Este material formó parte de una operación internacional denominada «Guardianes Digitales de la Niñez», liderada por la fiscal especializada en delitos informáticos, Daniela Dupuy.
Además, la justicia posee conversaciones comprometedoras de Sebastián Kiczka, en las que este admite haber mantenido relaciones sexuales con menores y reconoce su necesidad de superar esa «adicción». En una de las conversaciones, Sebastián menciona haber descargado «una app para ver nenitas de 12 años».







