En un encuentro de desarrollo cambiante y con un trámite que fue de menor a mayor, Racing e Independiente igualaron 1 a 1 en el estadio Presidente Perón, en una nueva edición del clásico de Avellaneda correspondiente a la fecha 13 del Torneo Clausura. La paridad final terminó por dejar una sensación de insatisfacción en ambos bandos, en el marco de un año de rendimiento irregular para las dos instituciones.
El comienzo del juego mostró la mejor versión del conjunto albiceleste, que logró volcar la cancha a su favor en la etapa inicial. Luego de un aviso tempranero por parte de Tomás Conechny, la apertura del marcador se concretó cerca de la media hora de juego: Matías Zaracho capitalizó una maniobra colectiva y empujó el balón sobre la línea de meta para señalar el 1 a 0 parcial.
Reacción del Rojo y protagonismo de los arqueros El desarrollo del cotejo cambió de rumbo en la parte complementaria a partir de los ajustes tácticos introducidos por el entrenador Jadson Viera y el ingreso determinante de Maximiliano Meza:
-
La igualdad desde los doce pasos: A los 20 minutos del segundo tiempo, Gonzalo Escudero cometió una falta dentro del área sobre el propio Meza. El atacante asumió la responsabilidad de la ejecución y venció la resistencia de Facundo Cambeses con un remate esquinado para sellar el 1 a 1.
-
Cierre de ida y vuelta: Con el resultado en tablas, el trámite se volvió dinámico y convirtió a los guardametas en figuras centrales. Rodrigo Rey sostuvo la paridad al neutralizar un estético remate de tijera ejecutado por Martínez, mientras que Cambeses respondió del otro lado al desviar un disparo de Meza que buscaba el gol de la victoria para la visita.
El panorama en la tabla de posiciones La división de honores dejó secuelas distintas en los objetivos de cada club:
-
Racing Club: El punto sumado en condición de local resulta insuficiente para sus aspiraciones de recortar distancias y pelear en los puestos de vanguardia en el tramo decisivo del torneo.
-
Independiente: Si bien la unidad cosechada fuera de casa le permite mantenerse provisionalmente en la zona de clasificación a los playoffs —dos puntos por encima de Newell’s Old Boys, el último equipo en acceder a la siguiente fase—, el rendimiento general no alcanza para terminar de conformar a sus simpatizantes.







