En una entrevista radial concedida al periodista Eduardo Feinmann, el presidente Javier Milei intentó sofocar los crecientes rumores de desmembramiento en su gabinete ratificando de manera enfática a su ministro de Economía, Luis Caputo. No obstante, las definiciones del mandatario volvieron a poner de manifiesto una marcada desconexión entre la narrativa triunfalista de la Casa Rosada y el deterioro cotidiano de los indicadores sociales y productivos que atraviesa el país.
Lejos de ofrecer una autocrítica o precisar medidas de contención ante la parálisis de la actividad industrial y comercial, el jefe de Estado recurrió a descalificaciones verbales para desestimar las versiones sobre un eventual alejamiento del titular de Hacienda —a las que tildó de «una pelotudez del tamaño de una casa»— y aseguró mantener una relación de «simbiótica» confianza con el funcionario.
Números flojos de papeles y proyección política en la tormenta
El discurso presidencial combinó eufemismos para relativizar el parate económico, una contabilidad heterogénea para proyectar solvencia financiera y un apresurado lanzamiento electoral:
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Piruetas conceptuales para negar la recesión: Consultado sobre la caída generalizada del consumo y la actividad, Milei rechazó las estadísticas desestacionalizadas que confirman la contracción y atribuyó los cierres o frenos en las fábricas a meras decisiones estacionales ligadas a la energía, obviando el impacto directo del desplome de la demanda interna y el cierre masivo de pymes registradas en el último año.
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Contabilidad creativa ante una corrida cambiaria: Al ser indagado sobre el margen de respuesta frente a eventuales turbulencias en el mercado de divisas, el Presidente aseveró disponer de 125.000 millones de dólares. Sin embargo, dicha cifra reúne flujos futuros de exportaciones, líneas de crédito no desembolsadas, swaps renovados con China y contratos de dólar futuro, un esquema contable heterogéneo que dista sustancialmente de representar divisas líquidas y de disponibilidad inmediata en las arcas del Banco Central.
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Avanzada electoral para 2027: Pese a la debilidad parlamentaria de su fuerza y a un escenario económico recesivo que continúa postergando la recuperación prometida, el mandatario ratificó que su equipo de asesores ya diseña la estrategia para buscar la reelección en 2027, subordinando la gestión inmediata a una narrativa de acumulación de poder político.







